Zoe Gotusso se despide del año con dos noches en el Coliseo: una ya agotó entradas
La cantante cordobesa cierra su temporada en Buenos Aires con «Un día de verano», un show con músicos, bailarines y puesta escénica que vuelve a apostar por el cruce entre música y danza.
La vi en más de una oportunidad a lo largo de estos últimos meses, en escenarios de distinto tamaño, y siempre me fui pensando en lo curioso que resulta que una cantante de apenas veintinueve años maneje con tanta naturalidad el silencio y la palabra. Pero esta vez no la encontré en un bar ni en un teatro pequeño: la encontré en el centro de la escena, literalmente, porque Zoe Gotusso se prepara para cerrar el año nada menos que en el Teatro Coliseo, con un espectáculo propio que ella misma describe como el broche de oro de una temporada que le demandó mucho más que cantar.
La cita es el jueves 17 y el viernes 18 de diciembre, en pleno corazón de Buenos Aires, y la primera de esas dos noches ya agotó todas las entradas disponibles, mientras que la segunda todavía tiene localidades a la venta, según confirmó la producción de la artista. El show se llama «Un día de verano» y promete ir bastante más allá de un recital tradicional: sobre el escenario habrá músicos en vivo, bailarines y una puesta escénica especialmente armada para uno de los teatros con más historia de la calle Marcelo T. de Alvear.
Una artista que ya probó la fórmula
No se trata, conviene aclararlo, de una experimentación a ciegas. Hace apenas un año, Gotusso realizó en Buenos Aires una residencia titulada «Pequeños conciertos», que incluyó dieciocho funciones y le permitió ensayar, noche tras noche, la combinación de música y danza que ahora lleva al Coliseo con una escala mayor. En esta nueva propuesta retoma parte de esa misma idea, pero la piensa para una sala de mayor capacidad y con el peso simbólico que implica pisar uno de los escenarios más tradicionales de la ciudad.
El oficio de escribir canciones
A sus veintinueve años y con una década dedicada a la música, la cordobesa hizo un balance más que positivo de su propia trayectoria y se permitió una frase que vale la pena leer despacio: «Es un camino largo, será más largo, pero estoy en un momento de mi vida en el que estoy contenta». Y cuando le preguntaron por su manera de componer, volvió a sorprender con una definición que es casi un manual de trabajo: «La inspiración te tiene que encontrar trabajando», dijo, citando a María Elena Walsh y dejando en claro que, para ella, escribir canciones es también un oficio, una rutina que exige sentarse a escribir incluso cuando las ideas todavía no aparecen.
El detrás de escena de «Detalles»
Su disco más reciente, «Detalles», reúne reversiones de canciones del brasileño Roberto Carlos con una impronta romántica muy marcada y una producción que estuvo a cargo de María Wolff, con quien trabajó durante casi un año entero en un proceso que la propia Gotusso describió con una honestidad que a mí, personalmente, me dejó pensando: «Hay que hacer un esfuerzo, hay que hablar, hay que decir». Lo dijo sin dramatismo, casi como quien pasa un secreto, y me parece que define bastante bien cómo encara ella cada paso de su carrera: como una responsabilidad profesional, pero también como un juego al que todavía le queda mucho por delante.
