El actor de The Bear levanta la mano para ponerse la nariz roja de Gene Wilder y ya genera ilusión en las plateas
Lo vi desde la butaca del living, con el paquete de galletitas a medio abrir y el control remoto en una mano, cuando en la pantalla de la mañana apareció Jeremy Allen White con esa cara de chico que todavía no terminó de despabilarse y dijo, casi sin levantar la voz, que nadie del biopic de Gene Wilder lo había llamado todavía. Y que, si lo llaman, él dice que sí con los ojos cerrados, porque El jovencito Frankenstein, la película, es uno de sus primeros recuerdos sobre lo que es ir al cine, y eso, viniendo de un pibe que creció en un pueblo chico de Illinois y se hizo famoso por cocinar en una cocina chica de la pantalla, a mí me dijo mucho más que cualquier anuncio oficial.
La película sobre Wilder, que ya tiene luz verde desde junio y que dirige Dito Montiel, no será un musical al uso, sino un biopic dramático, más cerca del tono de Springsteen que del de Wonka. White, de 35 años, intérprete del chef Carmy en The Bear y del joven Bruce Springsteen en Entrega de mí desde ningún lugar, de Scott Cooper, se mostró abierto y hasta emocionado en el programa TODAY, y volvió a aclarar, como ya había hecho antes, que no tiene parentesco alguno con Wilder, algo que muchos fans dan por hecho cada vez que ven una foto de los dos juntos y empiezan las comparaciones en las redes.
Lo que dijo, textual
“Totalmente. Sería un honor. El jovencito Frankenstein es uno de mis primeros recuerdos sobre el cine. Sillas de montar calientes era un genio. Le adoro, siempre le adoré. Estoy esperando que me llamen.”Jeremy Allen White, en el programa TODAY
El parecido físico entre White y Wilder viene siendo señalado hace rato por los usuarios, que se dedican a ponerlos uno al lado del otro en posteos que mezclan fotogramas de Un mundo de fantasía con escenas de The Bear, y la insistencia ya se transformó en un nombre que aparece cada vez que se menciona el proyecto, aunque por ahora el casting no está cerrado y desde la producción todavía no hubo ningún anuncio oficial al respecto, más allá del guiño del propio actor, que dejó la puerta abierta y, de paso, encendió a medio fandom que ya se imagina verlo repetir el truco de levantar una ceja y mirar fijo a cámara como el doctor Frankenstein más famoso de la historia del cine.
A la salida de esta conversación, que no fue en una función sino en un living, lo que más me quedó dando vueltas fue una frase del propio White, esa de que Wilder siempre lo adoró, dicho en tiempo pasado y con una media reverencia, como hablándole a alguien que todavía lo está mirando desde el escenario. Y me parece que, haya casting o no, lo que ya dejó es algo que a veces se olvida en estas películas de memoria: que detrás del biopic hay un actor que conoce al personaje desde chico, y eso, en mi libreta de apuntes de las noches de sábado, vale bastante.
