Siete platos para sacudir la rutina: del curry a los ñoquis, un menú con faldas y
Una propuesta semanal que combina lo clásico con la cocina fusión: curry de verduras, brochettes de pollo, arroz chaufa, ñoquis, tarta sin masa, gambas al ajillo y espárragos con jamón. Para el que quiere variar sin complicarse la vida.
Arranco con el pronóstico gastronómico: esta semana hay hambre de variada. Siete recetas para cocinar del 12 al 18 de octubre, con el curry como estrella de la función y los ñoquis de papa como el clásico de siempre que nunca falla. La propuesta combina platos rápidos, opciones vegetarianas y algunos guiños a la cocina fusión que vale la pena probar.
El curry, más que un polvo amarillo
Lejos de quedarse en la lata de siempre, el curry es también una técnica: saltear cebolla, ajo y jengibre, sumar especias y dejar que la magia pase. La leche de coco le da cremosidad, pero si no hay un buen tomate triturado o caldo a mano, el plato sale igual. El secreto está en tostar las especias en aceite antes de agregar el líquido, así largan todo su aroma.
Las versiones vegetarianas son de las más rendidoras. Garbanzos, lentejas, calabaza, coliflor y papas absorben el sabor como esponjas y arman un plato completo sin necesidad de carne. El curry de calabaza con lentejas y cúrcuma lleva su tiempo en la olla, pero la técnica es mínima. Y como pasa con la mayoría de los guisos, al día siguiente está mejor.
El resto del menú: clásicos y cruces de cocina
- Brochettes de pollo: van a la parrilla o la plancha, y con un buen chimichurri y una ensalada al lado, no necesitan mucho más.
- Arroz chaufa: nacido del cruce entre la cocina china y la peruana, ideal para aprovechar el arroz de ayer. Se resuelve en minutos.
- Ñoquis de papa: con la textura justa, admiten cualquier salsa que tengas a mano.
- Tarta sin masa: para los que esquivan las harinas. Versiones de espinaca con ricota, zapallitos o jamón y queso. Sirve fría o caliente, y va igual de bien como plato principal o en vianda.
- Gambas al ajillo: ajo, pimentón y un buen aceite. Nada más.
- Espárragos con jamón crudo: entrada de temporada, conviene aprovecharlos antes de que se vayan del mercado.
- Salsa de frutilla: para rescatar las frutillas que empiezan a perder hidratación en la heladera. Va con helados, smoothies o trifles.
Para el que quiera sentarse a comer bien sin pasar horas en la cocina, las brochettes y el arroz chaufa son los candidatos firmes: se arman rápido y rinden. Para los que cocinan para varios y gustan de planificar, el curry de calabaza es la apuesta: se hace el domingo y el lunes, al recalentado, está mejor que en el estreno.
La pregunta del millón es de dónde salen los espárragos. Conviene comprarlos en la verdulería de confianza y preguntar de paso por las frutillas para la salsa del postre. Y si todavía queda ganas de cocinar, los ñoquis caseros son una excusa perfecta para llamar a la familia y que alguien venga a amasar. Comparado con la misma fecha del año pasado, cuando la rutina del menú estaba más pegada a lo de siempre, este tipo de propuestas con cocinas de otros lados se metió cada vez más en la mesa diaria. No es rareza: es la nueva normalidad.
