Brasil se vuelve más accesible para los gastos de vacaciones, pero el ahorro no alcanza a todo el viaje
La caída del real frente al peso reduce el costo de las compras y los servicios que se pagan en destino. Los vuelos y el alojamiento, en cambio, mantienen sus precios expresados en dólares.
Por Mariano Etcheverry, Puerto y pesca.
Los argentinos que planean vacaciones en Brasil encuentran una mejora en una parte de su presupuesto: el real que vende el Banco Nación pasó de 317 a 284 pesos, una baja del 10,4 por ciento, de modo que ahora se necesitan menos pesos para afrontar los consumos expresados en la moneda brasileña.
El cambio alcanza a gastos habituales como comidas en restaurantes, transporte local, bebidas en la playa y alquiler de sombrillas o reposeras. En Brasil, la cotización del dólar pasó de 4,99 reales el viernes previo a 5,60 reales al cierre de la semana.
Qué gastos bajan y cuáles siguen atados al dólar
La mejora cambiaria no debe confundirse con una rebaja general del viaje. Los pasajes aéreos y el alojamiento, dos componentes de peso en cualquier planificación, se comercializan en dólares y no se abaratan de manera directa por la caída del real.
Paula Cristi, gerenta general de Despegar para Argentina y Brasil, señaló que las posibles variaciones se concentran en los consumos cotidianos del destino, cuyos valores están expresados en reales. Como referencia de la parte dolarizada, los paquetes con vuelo desde Buenos Aires y siete noches de alojamiento se ofrecen entre 843 y 1.455 dólares por persona, según el destino y la categoría del hotel.
Un destino central para los argentinos
Brasil es el destino internacional más elegido por los argentinos. En agosto de 2026 viajaron al país vecino 132.500 residentes, el 20,3 por ciento del total de salidas del mes, por encima de Europa, Paraguay, Chile, Uruguay y Estados Unidos. Durante todo 2025 se registraron 3.386.823 visitantes argentinos, el máximo anual para ese mercado.
La evolución del tipo de cambio en las próximas semanas será decisiva para medir el alivio efectivo sobre los consumos en destino. Si el real se mantiene en los niveles actuales, quienes ya planificaban el verano podrán afrontar esos gastos diarios por menos pesos, aunque deberán seguir calculando por separado el costo en dólares del transporte aéreo y el hospedaje.
