Saltar al contenido
Martes, 27 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Portada › Turismo ›
Turismo /

Un bar histórico del Microcentro recuperó su esplendor y volvió a recibir visitantes

El salón del hotel Claridge reabrió después de tres meses de obras. Conserva su piano, ofrece cocina porteña y suma actividades culturales.

Por Lucía CattaneoTurismo y temporada · · hace 2 h
Un bar histórico del Microcentro recuperó su esplendor y volvió a recibir visitantes

Hay lugares que uno puede pasar por delante durante años sin saber lo que guardan adentro. El bar del hotel Claridge, en el Microcentro porteño, es uno de ellos. Tras tres meses de obras, volvió a abrir con una renovación que buscó recuperar el aspecto que tenía cuando el hotel inauguró en 1946.

La alfombra dejó paso a un piso de damero que reproduce los tonos de los años cuarenta. También repararon los vitrales pieza por pieza, restauraron el piano Zimmerman y devolvieron protagonismo al revestimiento de madera oscura de estilo Tudor.

Una restauración con historia

El arquitecto Walter Fazio y la diseñadora Eugenia Medici encabezaron los trabajos. No era una tarea sencilla: buena parte de la carpintería original se había fabricado dentro del propio hotel, que durante décadas tuvo ebanistas y carpinteros. Algunas de sus máquinas todavía siguen en el edificio.

En la barra, una placa de bronce recuerda otro capítulo del lugar. En 1964, el barman Enzo Antonetti ganó en Edimburgo una competencia internacional de coctelería con una creación propia, el Mar del Plata. Lo preparó con ginebra, vermut seco, benedictino, licor Grand Marnier y una vuelta de cáscara de limón. Fue el primer argentino en obtener ese premio.

Qué se puede comer y cuánto cuesta

El bar abre de lunes a viernes y comparte el salón con el restaurante y el desayunador. Al mediodía hay un menú ejecutivo de primer plato, segundo y postre o café por 30.000 pesos. En la carta, las pastas arrancan en 10.500 pesos, las ensaladas en 13.000 y las milanesas en 18.500. Los cócteles clásicos cuestan entre 12.000 y 13.000 pesos; los güisquis, desde 7.800.

Martín Díaz, responsable de la agenda cultural, también incorpora encuentros de jazz, literatura y otras propuestas. Si andan por el centro y buscan un lugar para almorzar, les recomiendo tener en cuenta el salón del Claridge: además de la mesa, hay una buena porción de historia porteña para descubrir.

Por Lucía Cattaneo, Turismo y temporada.

LC
Lucía CattaneoTurismo y temporada

Te puede interesar